Entradas

Bienvenido a Foro y Noticias: nuestras áreas de análisis

El túnel invisible, cuando el delito planifica y el sistema reacciona.

Imagen
  El túnel invisible, cuando el delito planifica y el sistema reacciona. Editorial. Del túnel a la verdad, lo que este caso deja al descubierto. Lo que comenzó como una denuncia anónima por una boca de drogas en Neptunia terminó destapando algo mucho más profundo que un intento de robo, dejó al descubierto varias grietas del sistema de seguridad que hace años venimos señalando. Durante meses, once personas uruguayos, brasileños y paraguayos cavaron un túnel desde un local de la calle Colón, en plena Ciudad Vieja, avanzando por la red de saneamiento con un objetivo claro que hoy se conoce, la casa central del BBVA. Nada de esto fue casual. Nada fue improvisado y sobre todo, nada fue obra de improvisados. Dos de los brasileños imputados habrían participado en el mayor asalto a una institución financiera en Brasil bajo esta misma modalidad. La hipótesis de un vínculo con el Primeiro Comando da Capital no es un detalle menor, es una señal de alerta regional. Lo más llamativo ...

El descontrol en las tribunas otra vez de manifiesto en un clásico.

Imagen
  El descontrol en las tribunas otra vez de manifiesto en un clásico.  Editorial.  La pirotecnia sigue entrando a los estadios porque los controles existen, pero son incompletos, inconsistentes o directamente se eluden. No es magia ni “viveza”: hay fallas claras en el sistema y también complicidades. Vamos por partes, sin vueltas. ¿Cómo ingresa la pirotecnia? Las vías más comunes son: ·          Ingreso anticipado ·          Barras o personal vinculado al club entran horas antes con bombos, banderas y telones. ·          La pirotecnia va oculta dentro de esos elementos. ·          Una vez adentro, nadie revisa de nuevo. ·          Ocultamiento en el cuerpo ·          Bengalas chicas y petardos van en la ropa, zapatillas, cinturones,...

Así está el mundo en el 2026.

Imagen
  Así está el mundo en el 2026. Editorial. Es desalentador ver cómo, después de un evento global que nos afectó a todos por igual como la pandemia, la esperanza de una mayor solidaridad y cooperación se haya desvanecido tan rápidamente. Muchos de los problemas preexistentes no solo no se resolvieron, sino que se agravaron. La pandemia actuó como un catalizador y un revelador de las fracturas profundas de nuestra sociedad por diversas razones. La división y la polarización: en muchos países, la pandemia y las medidas para enfrentarla se politizaron hasta el extremo, convirtiendo debates de salud pública en guerras culturales. Esto ha creado un ambiente de "nosotros contra ellos", donde el diálogo es reemplazado por la descalificación. Las redes sociales suelen amplificar estos ecos, encerrándonos en burbujas de opinión. La carrera armamentista y las nuevas guerras: los conflictos ya no son sólo convencionales. Las guerras híbridas (que combinan ciberataques, desinforma...

Diez minutos no es respuesta, es demora letal, Sídney Australia.

Imagen
  Diez minutos no es respuesta, es demora letal, Sídney Australia. Editorial. Diez minutos de tiempo de respuesta en un ataque de “tirador activo” es objetivamente tarde. No es una opinión, es doctrina internacional. En eventos de este tipo, la mayoría de las víctimas ocurren en los primeros 3 a 5 minutos, cada minuto adicional multiplica muertos y heridos. Los estándares internacionales enseñan desde Columbine (1999) en adelante las policías occidentales adoptaron el principio de “Stop the killing first”, neutralizar al atacante sin esperar refuerzos, sin perímetros completos, sin protocolos largos. Los Tiempos de referencia aceptados son: de 0 a 3 minutos: ideal (patrullaje cercano, reacción inmediata). de 3 a 5 minutos: aceptable. más de 5 minutos: zona crítica. Los 10 minutos: es un fracaso operativo, no hay respuesta eficaz. En 10 minutos un tirador elige blancos, cambia de posición, puede rearmarse, puede detonar un IED, puede huir o atrincherarse. El ataque...

Israel como catalizador del odio global.

Imagen
  Israel como catalizador del odio global. Editorial. La percepción y en muchos casos la realidad histórica de que la población judía ha sido una de las más castigadas del mundo no es casual ni reciente. Es el resultado de factores históricos, religiosos, políticos, sociológicos y psicológicos que se combinan y se retroalimentan desde hace más de dos mil años. El antisemitismo no es un fenómeno moderno, ni exclusivo de una región. En la Antigüedad, ya existía hostilidad hacia comunidades judías por su identidad diferenciada. En la Europa cristiana medieval, fueron acusados de, “matar a Cristo”, profanar hostias, envenenar pozos, causar plagas En la Edad Moderna, expulsiones, guetos. En el siglo XX, el Holocausto nazi (6 millones de judíos asesinados). En el siglo XXI, atentados, ataques “lobo solitario”, profanaciones, discursos de odio en redes. Pocas minorías han sido perseguidas de forma tan constante y transversal en el tiempo. Una identidad fuerte y visible en la religió...

Seguridad no es castigo, “es vivir sin miedo”.

Imagen
  Seguridad no es castigo, “es vivir sin miedo”.  Editorial.  No se trata de estar “bien” con el otro ni de construir discursos complacientes. Se trata de algo mucho más básico y, al mismo tiempo, más profundo, vivir en una sociedad segura. Una sociedad donde el delito no tenga libertad de movimiento, donde quien decide delinquir sepa que existe un riesgo real, inmediato y concreto. La seguridad no es venganza ni castigo, es disuasión, es evitar que el delito ocurra, no reaccionar cuando ya es tarde. Es poder salir de casa sin miedo, dejar el auto estacionado y encontrarlo igual al regresar, recorrer la ciudad sin vivir en estado de alerta permanente. Cuando la disuasión falla, el ciudadano trabaja con el corazón en la boca, vive pensando que le van a robar la moto, el auto, en el trayecto, vive adaptando su conducta al miedo y una sociedad que se acostumbra al miedo deja de ser una sociedad libre. Hoy la violencia dejó de ser una excepción para convertirse en u...

Los criminólogos de escritorio y la crisis de seguridad en América Latina.

Imagen
  Los criminólogos de escritorio y la crisis de seguridad en América Latina Editorial. Nunca participó de un operativo, nunca estuvo bajo fuego ni al mando de un procedimiento real. Sin embargo, se permite juzgar desde su escritorio a las fuerzas policiales que enfrentan todos los días estructuras criminales cada vez más violentas y mejor armadas. Esa es la diferencia entre el terreno y la teoría. Los llamados “criminólogos progresistas” defienden discursos blandos, repletos de tecnicismos académicos y comparaciones importadas, sin entender la realidad concreta de barrios tomados por el narco o territorios donde la autoridad estatal apenas sobrevive. Hablan de derechos y rehabilitación, pero no conocen la desesperación de una familia sitiada por una boca o el miedo de un policía que entra sin respaldo a un asentamiento dominado por el crimen. Así está América Latina, desbordada por ideas cómodas, defendidas por quienes nunca ensuciaron las botas. Mientras tanto, los verdadero...