Detección de estructuras criminales en 2025
Detección
de estructuras criminales en 2025
Editorial.
Las seis claves para enfrentar un
enemigo en red.
Las organizaciones criminales en 2025 no se parecen
a las mafias tradicionales de mediados del siglo XX. Han mutado hacia estructuras
en red, horizontales y transnacionales, capaces de diversificarse con rapidez
entre distintos mercados ilícitos: drogas, ciber-fraudé, trata de personas,
armas, minería ilegal o lavado financiero. Esta adaptabilidad les permite
resistir golpes policiales y judiciales, fragmentarse en células autónomas y
reconstituirse en nuevas geografías.
Frente a este escenario, la detección temprana de
patrones estructurales se vuelve la principal herramienta para evitar que los
Estados corran siempre detrás del delito. A continuación, se desarrollan seis
ítems centrales para comprender y enfrentar estas organizaciones en 2025.
1. Monitoreo de redes logísticas
La logística es el sistema nervioso del crimen
organizado. Contenedores, puertos, pasos fronterizos y sistemas de transporte
se convierten en corredores por donde circulan drogas, armas y personas.
Ø Método
clave: la inspección inteligente mediante perfiles de riesgo y análisis de big
data en comercio exterior.
Ø Riesgo
en Uruguay: el puerto de Montevideo y los pasos de frontera terrestre siguen
siendo atractivos por su conectividad y capacidad de ocultamiento.
Organismos como la UNODC recomiendan fortalecer la
cooperación aduanera e implementar sistemas de Trade Transparency Units que
crucen datos entre países para identificar operaciones anómalas.
2. Inteligencia financiera amplificada
El lavado de activos ya no se limita a depósitos
bancarios. Se apoya en cadenas comerciales, importaciones ficticias y
criptoactivos.
Ø Técnica
central: trade-based money laundering (lavado basado en comercio), donde los
bienes se sobrevaloran o sobrevaloran para mover capital ilícito.
Ø Desafío:
el uso de stablecoins y servicios OTC (over the counter) dificulta el rastreo.
El Grupo de Acción Financiera Internacional
(GAFI/FATF) ha alertado sobre la necesidad de que las Unidades de Inteligencia
Financiera adapten sus marcos normativos al ecosistema digital, integrando la
trazabilidad blockchain en la investigación.
3. Integración policial + ciber-unidad
El crimen físico y el digital ya no están separados.
Las redes usan aplicaciones encriptada, deep-fakes para estafas y plataformas
en la dark web para coordinar operaciones logísticas.
Ø Respuesta
necesaria: equipos híbridos que combinen investigación criminal clásica con
unidades de ciberseguridad. Ejemplo: Europol reporta un aumento de scam centres
en Asia y África, que funcionan como call centers criminales con personal
explotado.
En Uruguay, la ausencia de una “ciber-unidad”
robusta vinculada a la investigación de campo limita la capacidad de detectar
fraudes en etapa temprana.
4. Control de patrones de laboratorio
digital
Los laboratorios digitales son entornos donde se
crean campañas masivas de fraude (phishing, inversiones falsas, estafas
románticas). Se caracterizan por su volumen, rapidez y baja necesidad de
presencia física en el país víctima.
Ø Señal
de alerta: el análisis de patrones de tráfico web, comportamiento de redes
sociales y uso de servidores en países de riesgo.
Ø Tendencia
2025: el uso de inteligencia artificial para automatizar estafas
personalizadas, reduciendo la barrera de entrada para nuevos actores
criminales.
UNODC y Europol coinciden en que este es uno de los
campos de mayor expansión para las redes criminales transnacionales.
5. Vínculos de corrupción e infiltración
Ninguna red criminal sobrevive sin protección. La
corrupción funciona como lubricante que les abre acceso a información sensible,
contratos públicos y sistemas de seguridad.
Ø Punto
crítico: la infiltración en instituciones estatales (aduanas, policía,
justicia) y en sectores regulados (puertos, transporte, construcción).
Ø Impacto
regional: investigaciones de Transparencia Internacional señalan que América
Latina continúa siendo un terreno fértil para estas prácticas, especialmente
donde los sistemas de control son débiles o politizados.
Uruguay no es inmune: el antecedente de contenedores
contaminados con cocaína en Montevideo muestra cómo la corrupción puede
facilitar el paso de grandes cargas.
6. Protección contra trata y
scam-centres
El factor humano es uno de los más invisibles. Miles
de personas son forzadas a trabajar en scam centres bajo condiciones de
esclavitud moderna.
Ø Indicador
clave: la detección de migración forzada y movimientos sospechosos hacia países
con alta concentración de estos centros.
Ø Dimensión
social: además del crimen financiero, se trata de una crisis de derechos
humanos.
La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas
ha advertido que estos esquemas mezclan trata de personas, crimen financiero y
violencia organizada en un mismo modelo operativo.
El crimen organizado del 2025 no es un árbol con
ramas jerárquicas, sino una red de nodos que se reconectan una y otra vez.
Detectarlo requiere abandonar la visión clásica de “jefe” y pensar en ecosistemas
criminales que operan como corporaciones globales.
Las seis claves aquí desarrolladas, *logística, *finanzas,
*ciber - unidades, *laboratorios digitales, *corrupción * trata, deben ser el
foco de la política pública y de la cooperación internacional. Sin ese abordaje
integral, los Estados seguirán jugando en desventaja frente a organizaciones
que ya entienden al mundo como un único mercado.
Edward Holfman EHM
UNODC (Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito).
FATF/GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional).
Europol (Informe SOCTA 2025).
Transparencia Internacional (Índice de Percepción de la Corrupción).
Estudios recientes sobre scam centres y trata en Asia y África (2024–2025).
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