Como parar la violencia en el fútbol uruguayo
Como parar la violencia en el fútbol uruguayo.
Frenar la violencia en el fútbol uruguayo no es una
tarea sencilla ni rápida. Implica una estrategia integral, firme y sostenida,
que involucre a múltiples actores del Estado, los clubes, la sociedad civil y
los medios.

A continuación, un enfoque basado en cinco
pilares fundamentales:
1. Reforma institucional y legal
- Ley del
deporte: Fortalecer la legislación para que los delitos cometidos en
espectáculos deportivos no queden impunes. Asegurar penas efectivas para
quienes porten armas, bengalas náuticas, drogas o agredan a funcionarios.
- Fiscalías
especializadas: Crear o fortalecer unidades fiscales dedicadas exclusivamente a
la violencia en espectáculos públicos, con foco en fútbol.
- Registro
de hinchas violentos: Crear un listado actualizado de personas con antecedentes en
hechos de violencia en estadios, y prohibir su ingreso (como hacen otros
países).
2. Seguridad profesional en los
estadios
- Policía capacitada y equipada: Presencia estratégica
dentro y fuera del estadio, con escudos, cámaras portátiles y equipos
antidisturbios si es necesario.
- Fin del 222 y seguridad mixta: El modelo actual de
seguridad privada sin herramientas ni formación es insuficiente. Debe
replantearse un modelo de seguridad mixta con coordinación clara y
mando unificado.
- Control de accesos con tecnología: Lectores biométricos,
cámaras con reconocimiento facial y control de entradas nominales.
3. Inteligencia y prevención
- Infiltración
e investigación: Detectar a los verdaderos líderes violentos dentro de las barras,
muchos de los cuales tienen vínculos con el narcotráfico o el crimen
organizado.
- Unidad
de análisis criminal: Usar tecnología para anticipar conflictos: redes sociales,
patrones de comportamiento, ubicaciones de riesgo.
- Prohibición
de entradas a reincidentes: Aplicar el derecho de admisión real, no
simbólico.
4. Compromiso de los clubes
- Sanciones
deportivas y económicas: Clubes que no colaboren en la identificación
de violentos deben ser sancionados con puntos o económicamente.
- Responsabilidad
institucional: Basta de complicidad o silencio. Dirigentes deben dejar de usar a
las barras como herramienta de presión.
- Educación
de las hinchadas: Campañas sostenidas desde los clubes, con ex jugadores, ídolos y
referentes sociales.
5. Cambio cultural y comunicación
- Medios
responsables: Evitar el sensacionalismo, el "folklore violento", y
promover una cultura de convivencia.
- Educación
en valores desde temprana edad: El fútbol debe volver a ser un espacio de
encuentro y no de odio.
- Trabajo
con las comunidades: Integrar a los jóvenes de barrios más expuestos a la violencia
mediante clubes, talleres, actividades y contención social.
No es solo
un problema de fútbol. Es un problema de país.
Si no
recuperamos el control de las tribunas, termináremos entregando el deporte más
popular al crimen y a la impunidad.
La violencia
en el fútbol no se va a ir sola. Hay que enfrentarla con decisión política,
legal y policial, o seguimos llorando heridos o empezamos a actuar.
Edward Holfman EHM
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