Billetes entintados: el mercado negro que nace del crimen bancario.

 Billetes entintados el mercado negro que nace del crimen bancario

Por Edward Holfman 

En la sombra de los robos a cajeros automáticos y camiones blindados, bancos, crece muy  silenciosamente un fenómeno criminal que muy pocos conocen pero que tiene alto impacto, el mercado negro de billetes entintados

Estos billetes manchados con tinta de seguridad, lejos de quedar inutilizados, alimentan una cadena delictiva subterránea que pone en riesgo la economía informal, el comercio y hasta la seguridad financiera del país.


¿Qué son los billetes entintados?

Los sistemas modernos de seguridad bancaria incorporan dispositivos de entintado (IBNS, por sus siglas en inglés) que, ante un intento de robo, liberan tinta indeleble y marcan los billetes, haciéndolos inutilizables. El objetivo es claro, desincentivar el robo y evitar que el dinero robado entre nuevamente en circulación.

En Uruguay, existen normativas técnicas que regulan estos dispositivos. Algunas soluciones son activas (requieren detección del ataque), otras pasivas (se activan siempre que el cajero es abierto por la fuerza). Sin embargo, la calidad de estos sistemas no siempre es la óptima: hay casos donde los billetes no quedan completamente marcados, facilitando su uso en mercados ilegales.

El negocio detrás de la tinta

Lejos de perder el dinero robado, los delincuentes han desarrollado un sistema paralelo para “blanquear” estos billetes entintados. ¿Cómo funciona?

  1. Venta a terceros: los billetes se ofrecen con un gran descuento (entre 30% y 70% de su valor nominal), especialmente dentro del mundo criminal.

  2. Limpieza química: en talleres clandestinos se intenta remover la tinta con solventes. No siempre funciona, pero incluso parcialmente pueden ser usados.

  3. Uso en actividades ilícitas: narcotráfico, trata de personas, contrabando o juegos ilegales aceptan este dinero como forma de pago.

  4. Microcirculación: billetes entintados parcialmente son pasados en pequeños comercios, ferias o mercados donde el control es mínimo.

  5. Exportación: se envían a otros países por mulas o intermediarios para intentar ingresarlos en sistemas donde no hay control sobre el estado de los billetes.

En Uruguay: un riesgo creciente

Uruguay no está ajeno al fenómeno. Se han registrado robos violentos a cajeros automáticos, principalmente en zonas rurales o menos vigiladas, donde la activación del sistema entintador no siempre es efectiva.

A pesar de la existencia de regulación técnica sobre calidad y tipo de tinta, no hay cifras oficiales disponibles sobre cuántos billetes entintados han ingresado al mercado informal.

 Pero sí hay testimonios en investigaciones criminales y reportes de comercios que rechazan billetes manchados por miedo a ser sancionados.

¿Qué tan grande puede ser este mercado?

Aunque subterráneo, el mercado de billetes entintados puede mover cifras millonarias, especialmente si se articula con otras actividades ilegales. Según Europol, redes europeas han logrado lavar millones de euros en billetes entintados en los últimos años.

En contextos de crimen organizado, los billetes manchados no se tiran, se reciclan, se usan como pago parcial o se mueven a otras jurisdicciones

En ese sentido, un billete entintado puede valer menos, pero no pierde todo su valor dentro del mundo criminal.

Consecuencias para la seguridad y la economía

El uso de billetes entintados implica:

  • Contaminación de la economía informal

  • Pérdida de confianza en el efectivo

  • Fraudes en pequeñas operaciones comerciales

  • Complicidad o negligencia de algunos actores financieros o estatales

  • Financiamiento indirecto de otras actividades criminales

¿Qué se puede hacer?

  1. Mejorar los sistemas de entintado, asegurando una cobertura total y tinta de alta visibilidad.

  2. Crear un registro público de billetes robados y entintados, consultable por comercios.

  3. Capacitar a inspectores, policías y comerciantes para detectar estos billetes.

  4. Sancionar la tenencia dolosa o el intento de circulación de billetes entintados.

  5. Investigar conexiones con redes criminales mayores que puedan estar usando estos fondos para otras operaciones ilícitas.

 Conclusión

Lo que empieza como un simple robo a un cajero puede terminar alimentando una red de crimen organizado. 

El mercado negro de billetes entintados es pequeño a primera vista, pero tiene una capacidad expansiva alarmante. 

En un país como Uruguay, donde el narcotráfico, el lavado de activos y la economía informal ya son problemas reales, ignorar este fenómeno es un error estratégico.

No se trata solo de tinta sobre papel. Se trata de dinero sucio, que sigue circulando, financiando delitos, erosionando la seguridad y la legalidad

EHM. 

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